
La gobernadora de Chihuahua acudió a instalaciones de la Fiscalía General de la República acompañada por dirigentes nacionales del PAN, en medio de la controversia por la participación de agentes estadounidenses en territorio mexicano. La gobernadora evitó testificar formalmente ante autoridades ministeriales y en cambio realizó acto político.
Morena acusó este jueves a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, de evitar rendir testimonio ante autoridades ministeriales federales en el caso relacionado con la presunta participación de agentes estadounidenses en operativos realizados dentro del territorio nacional.
A través de un comunicado oficial, el partido señaló que la mandataria estatal “volvió a eludir su responsabilidad de rendir cuentas” y sostuvo que utilizó “argucias legales” para no presentarse a testificar ante la autoridad ministerial en Ciudad Juárez, donde había sido citada en calidad de testigo.
La postura de Morena surge un día después de que Maru Campos acudiera a instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) en la Ciudad de México acompañada por dirigentes nacionales del Partido Acción Nacional, entre ellos Jorge Romero y Ricardo Anaya.
Sin embargo, el caso ha comenzado a generar nuevas dudas públicas debido a que, hasta el momento, no existe claridad oficial sobre si la gobernadora rindió formalmente una declaración ministerial o si únicamente realizó un acto político y mediático en la capital del país.
En su comunicado, Morena sostuvo que la gobernadora prefirió “trasladar el tema al terreno mediático desde la Ciudad de México” en lugar de responder ante autoridades ministeriales por hechos que, según el partido oficialista, podrían involucrar posibles afectaciones a la soberanía nacional.
“No se trata de persecución política. Se trata de esclarecer hechos graves que podrían vulnerar la soberanía nacional y el pacto federal”, afirmó Morena.
El partido también subrayó que ninguna autoridad estatal puede sustituir las facultades exclusivas del Estado mexicano en materia de política exterior y seguridad nacional, y exigió explicaciones claras sobre la posible actuación de agentes extranjeros en territorio nacional.
El caso se originó luego de diversos reportes relacionados con la presencia de agentes estadounidenses en operativos de seguridad dentro de Chihuahua. A partir de ello surgieron cuestionamientos políticos y jurídicos sobre el nivel de conocimiento, coordinación o autorización que pudieron tener autoridades mexicanas respecto a dichas acciones.
Hasta ahora no existe una acusación penal formal contra Maru Campos. Tampoco la Fiscalía General de la República ha informado públicamente si la gobernadora incumplió alguna diligencia ministerial o si efectivamente rindió declaración sobre los hechos investigados.
Sin embargo, Morena sostiene que la mandataria estatal evitó testificar y convirtió el episodio en una confrontación política respaldada por la dirigencia nacional del PAN.
Por su parte, ni Maru Campos ni la dirigencia panista han desmentido directamente la afirmación de Morena respecto a que la gobernadora no habría rendido declaración ministerial.
La controversia ha colocado nuevamente en el centro del debate nacional el tema de la soberanía, la participación de agencias extranjeras en asuntos internos y el uso político de investigaciones relacionadas con seguridad pública.
Más allá del choque partidista entre Morena y el PAN, el fondo del caso continúa siendo el mismo: esclarecer qué ocurrió realmente con la presencia de agentes extranjeros en Chihuahua y bajo qué condiciones actuaron dentro del territorio mexicano.










