
La presidenta Claudia Sheinbaum inauguró el domingo 11 de octubre la Unidad Académica Nicolás Romero de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, en el Estado de México. El plantel recibirá a 800 estudiantes en modalidad presencial, mientras otros 400 que no obtuvieron lugar en sus aulas podrán comenzar sus estudios a distancia.
La nueva sede ofrecerá siete carreras: Inteligencia Artificial, Ciencias de Datos, Ciencias de la Comunicación, Contaduría y Finanzas, Derecho y Seguridad Ciudadana, Filosofía e Historia, y Psicología. Ante la demanda, Sheinbaum anunció la ampliación del plantel y la construcción de un Bachillerato Nacional “Margarita Maza” en el municipio.
La inauguración permite conocer una institución que está adquiriendo presencia en distintas regiones del país. ¿Qué es la Rosario Castellanos, cómo funciona y qué oportunidades ofrece?
Su historia comenzó en 2019 como Instituto de Estudios Superiores de la Ciudad de México “Rosario Castellanos”, durante la gestión de Sheinbaum como jefa de Gobierno. En 2023 se convirtió en universidad y, mediante un decreto publicado el 2 de diciembre de 2024, adquirió carácter nacional.
Actualmente es una institución pública y gratuita, vinculada a la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Su propósito comprende formar profesionistas, realizar investigación y acercar el conocimiento y la cultura a la sociedad. Lleva el nombre de Rosario Castellanos, una de las grandes escritoras mexicanas, cuya obra abordó las desigualdades que enfrentaban las mujeres y los pueblos indígenas.
Su expansión responde a una necesidad concreta: que más personas puedan estudiar una carrera sin que el costo de las colegiaturas o la distancia hasta una universidad les cierre el camino.
Para ello ofrece estudios presenciales, semipresenciales y a distancia. Al cierre de 2025, aproximadamente el 62% de sus estudiantes de licenciatura cursaba sus estudios a distancia. Así, su crecimiento incluye tanto nuevas aulas como oportunidades de estudiar mediante recursos digitales.
El 1 de octubre de 2026, la Secretaría de Ciencia informó que la universidad tenía presencia en 21 estados, 28 unidades académicas y 1,957 docentes. El comunicado reportó una matrícula acumulada de 122,227 estudiantes. Hay que considerar que se trata de matrícula acumulada, por lo que no significa que sean alumnos activos en una misma fecha, pues ha habido graduaciones, considerando que la cifra incluye alumnos que comenzaron desde que la universidad era un instituto de la Ciudad de México.
Además de sus instalaciones en Ciudad de México, la institución ha extendido su oferta a lugares como Tijuana, Comitán, Chalco, Naucalpan, Teolocholco, Soledad de Graciano Sánchez y Kanasín. Durante 2026 también comenzaron actividades en Zacapu, Múgica y Zitácuaro, en Michoacán, además de la inaugurada ayer en Nicolás Romero, en el Estado de México.
Su oferta abarca administración, contaduría, derecho, psicología, comunicación, humanidades, tecnologías y medio ambiente, entre otras áreas. También imparte especialidades, maestrías y doctorados. Las carreras disponibles cambian según el plantel y la modalidad; no todas se ofrecen en cada sede.
La formación académica está acompañada por esfuerzos de colaboración. En julio se anunció que incorporará Actuaría con el plan de estudios de la Facultad de Ciencias de la UNAM. Al cierre de 2025, además, reportaba 70 docentes pertenecientes al Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores.
La universidad ya cuenta con egresados porque su trayectoria precede a la creación nacional: a septiembre de 2025 registraba 7,308, egresados entre licenciatura, posgrado y Técnico Superior Universitario. En julio de 2026 se entregaron reconocimientos a otros grupos de egresados, aunque la información consultada no permite establecer un nuevo total histórico sin riesgo de duplicar registros.
Abrir oportunidades es un avance significativo. El siguiente desafío es acompañar a quienes ingresan para que permanezcan, aprendan y concluyan sus estudios con una preparación sólida.
En Nicolás Romero, esa tarea comienza con una demanda que llenó los lugares disponibles en apenas cuatro días, según informó la rectora Alma Herrera Márquez. La nueva sede acerca la educación superior a jóvenes que necesitan una opción pública en su entorno. Su valor se hará más visible conforme esas primeras generaciones avancen hacia la conclusión de sus carreras.










