
La Universidad de la Salud del Estado de Puebla estrenó nuevas instalaciones en Izúcar de Matamoros, con espacios para la formación de médicos, enfermeras y personal técnico de salud.
Los jóvenes de la Mixteca poblana cuentan con nuevas oportunidades para estudiar profesiones relacionadas con la salud sin necesidad de trasladarse a la capital del estado. El Gobierno de Puebla inauguró la segunda etapa de la Universidad de la Salud del Estado de Puebla (USEP), en Izúcar de Matamoros, con una inversión de aproximadamente 61 millones de pesos.
La ampliación incorpora aulas, laboratorios, espacios de prácticas y equipamiento especializado para fortalecer la formación de estudiantes de medicina y enfermería. Se trata de una inversión en educación pública que busca acercar estudios profesionales a una región donde la distancia respecto de las principales ciudades puede representar una dificultad para muchas familias.

La sede de Izúcar de Matamoros forma parte de un proyecto de descentralización educativa que pretende ofrecer alternativas de formación en distintas regiones del estado, particularmente en áreas relacionadas con los servicios de salud.
La sede de Izúcar de Matamoros forma parte de una red de cuatro planteles regionales de la Universidad de la Salud, ubicados también en Tepexi de Rodríguez, Yaonáhuac y Zoquitlán, creados para acercar la formación de médicos y profesionales de enfermería a distintas zonas de Puebla.
¿Qué pueden estudiar los jóvenes?
La oferta educativa comprende la Licenciatura en Médico Cirujano, la Licenciatura en Enfermería y Obstetricia y el Bachillerato Tecnológico en Enfermería General.
Esta última opción resulta especialmente interesante porque permite que jóvenes egresados de secundaria comiencen su preparación en el área de enfermería desde el nivel medio superior, mientras que las licenciaturas ofrecen formación profesional universitaria.
Para el ciclo escolar 2026-2027 también se anunciaron 135 lugares adicionales en la Licenciatura en Médico Cirujano en Izúcar de Matamoros.

Las nuevas instalaciones incluyen diez aulas, biblioteca, laboratorios especializados, consultorios y espacios de simulación clínica, entre ellos un simulador de sala de parto. Estos recursos permiten complementar las clases teóricas con ejercicios y prácticas que forman parte de la preparación de los futuros profesionales.
Una alternativa educativa para la región

El Gobierno de Puebla informó que el complejo tiene una capacidad potencial de 2,289 estudiantes y está concebido para beneficiar a jóvenes de 13 municipios de la Mixteca. Esta capacidad no significa que todos esos lugares estén disponibles inmediatamente para nuevo ingreso, sino que representa el alcance previsto para las instalaciones.
La importancia de contar con una sede regional va más allá de disponer de nuevos edificios. Para un estudiante que vive lejos de Puebla capital, cursar una carrera universitaria puede significar gastos de alojamiento, alimentación y transporte, además de la separación cotidiana de su familia.
Acercar las instituciones educativas a las comunidades permite reducir algunas de esas dificultades y ampliar las posibilidades de continuar estudiando.

La formación de médicos y enfermeras requiere, además, instalaciones adecuadas y oportunidades de práctica clínica. Por ello, el equipamiento incorporado representa una parte importante de la ampliación educativa.
Con esta nueva etapa, Izúcar de Matamoros fortalece su presencia como centro de formación para jóvenes de la Mixteca poblana.
El beneficio inmediato es educativo: contar con más espacios y mejores condiciones para prepararse profesionalmente y la posibilidad de que en el futuro estos egresados también contribuyan a mejorar la atención médica de sus propias comunidades. Con estas instalaciones se está acercando la educación a quienes desean construir su futuro en las profesiones de la salud.










