
IMSS Bienestar utiliza inteligencia artificial para apoyar la revisión de mastografías y el análisis de muestras de tejido en el Hospital Oncológico para la Mujer La Pastora, en la Ciudad de México. La tecnología forma parte de un modelo que busca confirmar el diagnóstico en un máximo de 14 días e iniciar el tratamiento antes de 30 días desde la primera valoración médica.
Alejandro Svarch Pérez, director general del organismo, presentó este 20 de octubre un balance de los primeros 200 días de operación. Según informó, el hospital ha atendido a más de 11 mil mujeres y realizado alrededor de 800 cirugías oncológicas. También reportó que 92 por ciento de las atenciones ha cumplido los tiempos establecidos.
El gobierno de México plantea extender esta forma de atención a las 32 entidades del país. Por ahora, La Pastora constituye la experiencia en funcionamiento que sirve como referencia para esa expansión.
Qué aporta la inteligencia artificial
En las mastografías, la IA ayuda a revisar y clasificar imágenes para que el personal médico identifique las lesiones que requieren seguimiento o una biopsia. En patología, apoya el análisis que permite confirmar y caracterizar el cáncer. Svarch explicó que estas herramientas contribuyen a reducir los tiempos de respuesta y a disponer de información para definir el tratamiento.
Aunque las decisiones se mantienen en manos de los especialistas, el modelo incluye un consejo clínico que revisa los casos y establece la ruta de atención de cada paciente. Lo que la tecnología hace es integrarse al trabajo médico y a una organización hospitalaria que reúne detección, diagnóstico, tratamiento y acompañamiento.
Desde su presentación, el proyecto contempló expediente electrónico, servicios de telesalud y seguimiento digital. Estas herramientas buscan dar continuidad a la atención de las pacientes durante las distintas etapas del proceso.
Innovación con sentido social

Incorporar estos recursos a la salud pública tiene un significado que va más allá de la modernización de los equipos. Para una mujer que enfrenta la sospecha de cáncer, cada espera representa incertidumbre; para su familia, también puede significar traslados, ausencias laborales y gastos. Organizar los servicios para acortar ese recorrido responde a una necesidad humana muy concreta.
Aquí se encuentra una de las responsabilidades centrales del Estado: hacer que los avances científicos lleguen a quienes los necesitan, independientemente de su capacidad de pago. La innovación tecnológica adquiere una dimensión de justicia social cuando se incorpora a servicios públicos y contribuye a ampliar el acceso a una atención oportuna.
Por eso este paso merece reconocimiento, pues muestra una dirección deseable para la política sanitaria: invertir en tecnología, fortalecer al personal y organizar los servicios alrededor de las necesidades de las personas. Establecer plazos explícitos permite, además, contar con una referencia concreta para evaluar la atención y detectar dónde persisten las demoras.
Los resultados reportados muestran la combinación de infraestructura, especialistas, organización y herramientas digitales. La aportación de la inteligencia artificial puede medirse mediante indicadores como el tiempo de revisión de los estudios, la detección de lesiones y la precisión de sus resultados. Un tablero que compare la atención con y sin esta asistencia permitiría conocer sus beneficios específicos y orientar su expansión.
La la siguiente prueba será la expansión nacional: llevar esta capacidad a más territorios, con personal suficiente, equipos en funcionamiento, medicamentos y continuidad de los tratamientos.
La implementación de la inteligencia artificial en un hospital solo muestra el camino a seguir; implementarlo en una red pública debe hacerlo accesible para muchas más mujeres.
La Pastora representa un paso importante del Estado a favor de la salud. Su mayor promesa es convertir la capacidad tecnológica en algo que las pacientes puedan reconocer en su propia experiencia: recibir un diagnóstico a tiempo, comenzar su tratamiento y sentirse acompañadas durante el proceso.










