
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó esta semana que México se encuentra entre los países con menor desempleo del mundo. Los datos del INEGI y de la OCDE respaldan esa afirmación: actualmente, el país registra una de las tasas de desocupación más bajas entre las economías desarrolladas y emergentes que integran el organismo internacional.
La tasa de desempleo en México se mantiene alrededor de 2.5%, lo que significa que únicamente una pequeña proporción de las personas que buscan trabajo activamente no logra encontrarlo.
Dicho de otra manera, de cada cien personas que desean incorporarse al mercado laboral y están buscando empleo, aproximadamente noventa y siete o noventa y ocho sí encuentran alguna ocupación.
Se trata de una cifra que coloca a México por debajo de países como España, Colombia, Francia, Suecia o Finlandia, cuyos niveles de desempleo son considerablemente mayores.
El dato resulta relevante porque durante décadas el desempleo fue una de las principales preocupaciones económicas del país. Cada año miles de jóvenes concluían sus estudios con la incertidumbre de si encontrarían trabajo, mientras que amplios sectores de la población enfrentaban dificultades para incorporarse a alguna actividad productiva.
Hoy la situación es distinta. Más de 60 millones de personas se encuentran ocupadas en alguna actividad económica, ya sea como empleados, trabajadores por cuenta propia, integrantes de negocios familiares, profesionistas independientes, emprendedores o pequeños comerciantes.
Por ello, cuando se habla de desempleo, conviene recordar qué es exactamente lo que mide este indicador. La tasa de desempleo no evalúa la calidad de los empleos ni los ingresos de las personas. Tampoco distingue entre las distintas formas de participación económica. Lo que mide es algo más concreto: cuántas personas quieren trabajar, están buscando trabajo y no logran encontrarlo.
Desde esa perspectiva, México presenta actualmente uno de los mejores resultados entre los países de la OCDE.
La pregunta interesante no es solamente cuántas personas tienen una ocupación, sino qué factores explican que México mantenga niveles de desempleo tan bajos en comparación con otras economías.
Algunos especialistas apuntan al dinamismo de los pequeños negocios y del trabajo por cuenta propia. Otros destacan el crecimiento del empleo registrado en los últimos años, el aumento del salario mínimo, la expansión de la actividad económica en diversas regiones del país o el fortalecimiento del mercado interno.
Seguramente no existe una sola explicación. Sin embargo, el resultado observable es claro: México se encuentra entre los países donde menos personas permanecen sin trabajo cuando desean incorporarse a una actividad económica.
En un contexto internacional marcado por la incertidumbre económica, la desaceleración de algunas economías y las tensiones comerciales globales, el dato adquiere relevancia porque muestra una capacidad de absorción laboral que hoy distingue a México frente a buena parte del mundo desarrollado.
La cifra refleja una realidad concreta: el número de personas que buscan empleo y no lo encuentran es actualmente uno de los más bajos a nivel internacional.
Fuente: Gobierno de México.










