
El PAN presentó a sus “Defensores de la Patria, la Familia y la Libertad”, una figura organizativa que recuerda a los “Defensores de la Cuarta Transformación” impulsados por Morena. Aunque el método es similar, ambos partidos buscan posicionar proyectos de país con visiones profundamente distintas.
El Partido Acción Nacional (PAN) presentó la figura de los “Defensores de la Patria, la Familia y la Libertad”, un esquema con el que buscará fortalecer su presencia territorial y organizar el trabajo político de cara al proceso electoral de 2027.
La estrategia es la utilizada por Morena con los llamados “Defensores de la Cuarta Transformación”, una figura que permitió al partido recorrer el país, fortalecer su estructura y posicionar liderazgos antes del inicio formal de las campañas electorales.
En ambos casos, la figura de los “defensores” cumple una función similar: mantener presencia permanente en el territorio, fortalecer la organización partidista y acercar a la ciudadanía el proyecto político de cada fuerza.
Sin embargo, la semejanza parece terminar en la metodología. Morena impulsó esta estrategia para promover un proyecto político orientado al fortalecimiento del Estado, la ampliación de los programas sociales, la reducción de la pobreza y una mayor distribución de la riqueza nacional.
El PAN, por su parte, presenta a sus “Defensores de la Patria, la Familia y la Libertad” como representantes de un proyecto distinto, con una visión diferente sobre el papel del Estado, la economía y las prioridades nacionales.
El PAN necesita convencer a la población no solo de que tiene candidatos populares, sino de que su proyecto de nación puede incluir la intervención de países extranjeros para resolver los problemas del país, convencerlo de que es conveniente privatizar aeropuertos, convencerlo incluso de que conviene desmantelar el tren Maya, el aeropuerto Felipe Ángeles, de cancelar el proyecto ferroviario de la Cuarta Transformación y de que los Programas Sociales como becas y pensiones deben desaparecer. Eso si quiere ser congruente con las declaraciones con que han construido su oposición desde que la 4T arribó al poder.
Por ello, el desafío para Acción Nacional no parece estar únicamente en replicar una estrategia organizativa que resultó exitosa para Morena, sino en convencer a la ciudadanía de que su proyecto responde a las necesidades del México actual, de que su concepto de Patria es compatible con la intervención militar extranjera, de que su concepto de Familia excluye a las familias diversas y de que la Libertad va más allá de la libertad para que las empresas puedan poseer bienes que hasta ahora se conciben como públicos, como el agua, la energía, etc.
Los métodos de organización pueden reproducirse, pero la aceptación ciudadana depende, sobre todo, de la capacidad de un proyecto para conectar con las preocupaciones y aspiraciones de la sociedad. La estrategia puede parecerse; la visión de país es la que finalmente determina si logra convertirse en una mayoría política.









