
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la cooperación en materia de seguridad entre México y Estados Unidos debe basarse en una responsabilidad compartida, donde ambos países hagan su parte para enfrentar al crimen organizado y la violencia.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria explicó que en las reuniones bilaterales de seguridad el gobierno mexicano ha insistido en tres temas fundamentales: detener el tráfico de armas hacia México, combatir a las organizaciones que distribuyen drogas dentro de Estados Unidos y perseguir las redes de lavado de dinero vinculadas a actividades ilícitas.
Sheinbaum señaló que México trabaja todos los días en el combate a la delincuencia mediante acciones de seguridad, coordinación entre instituciones y programas orientados a atender las causas de la violencia. Sin embargo, sostuvo que el esfuerzo no puede recaer únicamente en un lado de la frontera.
“Ellos tienen que hacer su parte“, expresó al referirse a las autoridades estadounidenses.
La presidenta destacó como un ejemplo positivo el decomiso de 43 mil cartuchos realizado recientemente en Arizona, una acción que consideró muestra de la coordinación que existe entre ambos gobiernos para impedir que armas y municiones lleguen de manera ilegal a territorio mexicano.
Asimismo, recordó que una gran cantidad de las armas utilizadas por grupos delictivos en México son adquiridas en Estados Unidos y posteriormente introducidas al país mediante redes de tráfico ilegal.
Sheinbaum también señaló que el problema del narcotráfico no puede entenderse únicamente como un asunto de producción o transporte de drogas. Afirmó que la enorme cantidad de narcóticos que se comercializa en Estados Unidos supone la existencia de organizaciones criminales que operan dentro de ese país y que también deben ser perseguidas.
Las declaraciones se producen en medio de una etapa de intensa cooperación bilateral en materia de seguridad. Para el gobierno mexicano, la estrategia sólo puede dar resultados duraderos si ambos países reconocen que el problema tiene causas y responsabilidades compartidas a ambos lados de la frontera.










